No es solo un yacimiento arqueológico, es mucho más: es el nombre de la injusticia que se está cometiendo contra unos arqueólogos, los mejores que ha tenido Álava y quizás el País Vasco. Es el nombre de la injusticia contra un descubrimiento de gran valor para la historia y para el euskera.

Iruña-Veleia fue una ciudad romana y ahora un yacimiento arqueológico situado a 10 km al oeste de Vitoria-Gasteiz, de titularidad pública a nombre de la Diputación Foral de Álava, en el que se han realizado excavaciones desde el siglo XIX.

En los años 2005 y 2006 la empresa Lurmen S.L., entonces encargada de la gestión del yacimiento y dirigida por Eliseo Gil, descubrió unos cientos de piezas de época romana con los llamados «grafitos de carácter excepcional»: inscripciones con figuras de la vida diaria, de tema cristiano, de personajes mitológicos, con jeroglíficos, con textos en latín, en griego y en euskera; UN TESORO DE LA HUMANIDAD.

Algunas de las inscripciones en euskera (aparecidas en estratos que los arqueólogos sitúan en el siglo III), contienen oraciones completas, lo que hace que este hallazgo sea un tesoro cultural de gran importancia para el estudio histórico del euskera, adelantándose en siete siglos a las Glosas Emilianenses. El 08-06-2006 Eliseo Gil, Joaquín Gorrochategui y Henrike Knörr (los dos últimos, filólogos de la Universidad del País Vasco) presentaron públicamente el excepcional descubrimiento.

Este extraordinario hallazgo, sin embargo, acabó tachado de falso por la Diputación Foral de Álava y la Universidad del País Vasco, quienes trataron de ningunear y hacer olvidar el descubrimiento. La Diputación expulsó el 19-11-2008 al equipo arqueológico de Lurmen S.L. y presentó el 24-03-2009 en el Juzgado una querella contra Eliseo Gil. Lleva, pues, más de diez años criminalizado públicamente como si fuera un falsificador, sin que nadie haya presentado una sola prueba fehaciente, sino solo teorías y opiniones.

 

 

Cuadro 1

S e   a r m ó

A los pocos días el lingüista Joaquín Gorrochateguicambió de opinión y llegó finalmente a considerar falsas las inscripciones, lo que luego materializó en su informe de 25-06-2008. Ni siquiera se planteó, como su colega Henrike Knörr, un posible error de datación. No, Joaquín Gorrochategui las consideró tajantemente falsas.

Eliseo Gil, por su parte, no solo ha defendido la autenticidad en base al método arqueológico que habían utilizado, sino que incluso su trabajo ha sido respaldado por Edward C. Harris, arqueólogo y creador de la «Matriz Harris», método que usan en la actualidad los arqueólogos en todo el mundo. En su informe dice: «En base a las fotografías de las excavaciones, parece claro que la excavación arqueológica fue realizada con los más altos estándares«.

Estaban, pues, las pruebas físicas (las propias piezas), que, como siempre ha propuesto Eliseo Gil, se debían analizar en laboratorios de prestigio internacional para dirimir de una vez por todas de qué época son las inscripciones.

Estaba también el yacimiento, donde, tal y como desde el principio ha pedido Eliseo Gil, se debían hacer excavaciones controladas por arqueólogos de prestigio internacional, para ver si aparecían ante ellos más grafitos.

Contra facta

Sin embargo, sin haberse hecho ningún análisis científico serio ni excavación controlada alguna, Joaquín Gorrochategui pronto valoró como falsas las inscripciones basándose en teorías lingüísticas. Nadie es infalible; sus deducciones y sus teorías son eso, teorías, y pueden contener alguna desviación, fruto de algún dato aún no conocido o de algún pequeño error de cálculo, porque:

1.- Nunca nadie ha estado en el siglo III para escuchar el euskera de entonces, solo había teorías de cómo podía ser.

2.- Ahora sí hay pruebas: los hallazgos arqueológicos de Iruña-Veleia, que se pueden leer y que provienen del siglo III,… si no se demuestra lo contrario.

CONTRA LOS HECHOS
NO SIRVEN ARGUMENTOS

 

Cuadro 2

G a t o   e n c e r r a d o

Tarjeta

Continuaron su campaña la Universidad vasca y la Diputación alavesa que, no solo ponían en duda la autenticidad de los grafitos, sino que los consideraban fruto de una falsificación consciente, todo ello aireado a los cuatro vientos por algunos medios de comunicación que difundían opiniones de expertos sin explicarlas, por lo tanto medias verdades, ya que iban dirigidas a un público lógicamente profano en estos temas de historia, de arqueología, de lingüística, etc. Nunca hubo debate en ningún congreso ni en ninguna comisión, sino que únicamente se utilizó la prensa para ir creando una opinión falsista.

El 16-01-2008 la entonces Diputada de Cultura de la Diputación alavesa, Lorena López de Lacalle, constituyó una llamada «Comisión Científica Asesora» (presidida no por una científica, sino por ella, una política) formada por 13 personas (9 de la Universidad vasca, 3 de la Diputación alavesa y Eliseo Gil de Lurmen S.L.).

El 15-11-2008 la Diputación realizó un Plan de Actuación para evaluar la situación de Iruña-Veleia, de cuya sesión Félix López, jefe del Servicio de Patrimonio Histórico, Artístico y Arqueológico de la Diputación, elaboró un informe que, según la Ertzaintza, hizo «a la vista de los informes elaborados por los miembros de la Comisión Científica Asesora«, lo que no es verdad, porque a esa fecha, como se verá más abajo, solo habían entrado en la Diputación dos informes.

Cuatro días después, el 19-11-2008, la Diputada Foral de Cultura convocó esa llamada Comisión científica, que se reunió aquella mañana hasta las 14:30, según recoge el acta, donde puede verse que cada cual expuso su tema, no hubo unanimidad en absoluto y no se debatió ni durante un segundo. A las 15:15 la diputada entregó a Eliseo Gil la Orden Foral 444/2008 con la que le acusaba de haber «carecido del suficiente rigor arqueológico» y expulsaba a todo el equipo de Lurmen S.L. del yacimiento. Dicha orden foral se basaba literalmente en el «Informe sobre Iruña-Veleia» del mencionado Félix López, que decía recoger las conclusiones de la citada Comisión. Esto tampoco es verdad, ya que sus datos no se corresponden con lo recogido en la propia acta:

1.- Ese informe, aunque lo firmó como 19-11-2008 pretendiendo recoger las decisiones de la llamada Comisión científica, ya lo tenía cocinado de antemano: en el «Plan de Actuación» el 15-11-2008, cuatro días antes de la pantomima de reunir dicha Comisión.
2.- No hubo tiempo en esos tres cuartos de hora, desde el fin de la sesión de la llamada Comisión científica hasta la entrega de la orden foral a Eliseo Gil, para elaborar el informe, «resultado de un análisis exhaustivo y reflexivo» (por lo tanto, un trabajo lento), redactar la orden foral en euskera y en español.
3.- Decía que hubo «unanimidad científica» de que los grafitos son falsos, cuando en la Comisión hubo diversidad de opiniones.
4.- Decía basarse en los informes de los miembros de la llamada Comisión científica «que obran en el Servicio de Patrimonio Histórico«, cuando hasta ese día, aparte del de Eliseo Gil, director del yacimiento, solo había entrado un único informe, el ya citado en el cuadro 1 de Joaquín Gorrochategui. Todos los demás llegaron hasta con medio mes de retraso, y tres no tienen ni siquiera el sello de entrada ( ! ).
5.- Ese mismo día a la tarde hubo una sesión de la Comisión de Cultura de las Juntas Generales de Álava, en la que una juntera preguntó a la Diputada Foral de Cultura «¿cómo es que ayer la prensa ya sabía lo que iba a pasar hoy?».

 

Cuadro 3

T o d o   v a l e

Tanto la Orden Foral 444/2008 como las conclusiones presentadas por Félix López dicen basarse en los informes de la llamada Comisión científica. La realidad es que la Diputación no pudo basarse en esos informes, puesto que solamente habían entrado el de Eliseo Gil y el de Joaquín Gorrochategui, como se ve en el cuadro 2; y de esas conclusiones del Servicio de Patrimonio histórico no es verdad ni siquiera la fecha.

Con solo leer esos informes de los miembros de la llamada Comisión científica, hay que hacer un esfuerzo para calificar de científica a la Comisión. He aquí tres botones de muestra:

Informes

1.- El informe de Agustín Azkarate, donde firma también Julio Núñez, a quien la Diputación entregará la dirección del yacimiento, como se verá en el cuadro 5, informe recibido en la Diputación el 03-12-2008, 14 días después de la expulsión del equipo de Eliseo Gil, que pretende ser un informe científico, con el que se está poniendo en juego el prestigio del equipo arqueológico, tiene el atrevimiento de presentar lo que no son pruebas, lo que no puede contener un informe científico, la elucubración, que solo sirve para enfangar el asunto: «Si alguien nos dice que en una cueva ha descubierto un «rolex» de cuarzo en un nivel musteriense sellado por otro de inequívoca cronología auriñaciense» Nadie ha dicho que haya aparecido un Rolex en ningún sitio; desde luego, en Iruña-Veleia no. Eso más que un argumento científico puede quedar muy culto en una chanza entre amigotes. Primero tiene que difamar la labor de Lurmen S.L. y luego busca argumentos, aunque sean repugnantes.

2.- El 20-11-2008, al día siguiente de la expulsión de Lurmen S.L. del yacimiento, Juan Manuel Madariaga, miembro también de la llamada Comisión científica, aireó en El Correo que «se han encontrado con «pegamento instantáneo» para unir dos piezas«. Es imposible que un doctor desconozca que lo más habitual es que los arqueólogos peguen varias piezas de un todo que ha aparecido roto para presentarlo dignamente. Quien lo dude puede visitar en Burgos el Museo de la Evolución Humana para ver el famoso Homo Antecessor: ese cráneo infantil no está en una pieza sino en numerosas piececillas pegadas como un rompecabezas para así poder ver la cabeza reconstruida. Es verdad que Juan Manuel Madariaga retiró de su informe ese insulto a la ciencia, pero la trampa del pegamento ya había quedado mediáticamente intoxicando el criterio de la sociedad. Se basa en que hay que difamar a Lurmen S.L. y después intenta inventarse ‘pruebas’.

3.- El filólogo Joseba Lakarra en su informe presentado a la Diputación también el 03-12-2008, dos semanas tarde, afirma nada menos que esto: «Veleia … había dejado de ser un problema científico para convertirse en otro de diferente índole: policial y judicial» No estamos en 1939, nadie puede denunciar a otra persona basándose exclusivamente en sus intereses, en sus opiniones lingüísticas, en sus deducciones filológicas sobre el euskera de la época romana, de la que no tenía ningún testimonio, solo teorías, como afirma el propio Joaquín Gorrochategui en su informe, «No sabemos cómo era el vasco del s. III d.C.«, y como explica también la filóloga Blanca Urgell en el Diario de Noticias de Álava, «todo lo que estábamos haciendo era conjeturar. Es lo único que podemos hacer cuando no hay datos«. Por su parte, Joseba Lakarra parte de que las inscripciones son falsas porque chocan con sus teorías y luego intenta quitarse de en medio a los descubridores.

Tres meses después de la denuncia pública hecha por Joseba Lakarra, la Diputación presentó ante el Juzgado la querella por falsificación.

 

Cuadro 4

T a r d e ,   m a l   y   n u n c a

excavacón

El 11-03-2009 la Diputación recibió el informe grafológico que había encargado al Gabinete Grafotec, en cuyas conclusiones afirma que «no puede concluir asegurando que la mano que ha realizado los grafitos de las «letrinas» haya realizado también parte o gran parte de las de los yacimientos«. Sin embargo, utilizando ese informe, el 17-03-2009 el Consejo de Diputados, presidido por el entonces Diputado General Xabier Agirre emitió el Acuerdo 133/2009 resolviendo ejercer acciones penales, y el 24-03-2009 la Diputación alavesa presentó ante el Juzgado una querella contra Eliseo Gil por presunta falsificación, por daños al patrimonio histórico de Álava, querella que el juzgado admitió el 05-05-2009.

La Diputación encargó otro análisis grafológico al Laboratorio Léttera. El 08-10-2009 este segundo informe aseguraba que las letrinas y todos los grafitos estaban grabados por «un único autor«: léase Eliseo Gil. El informe policial de la Ertzaintza, sin embargo, niega capacidad grafológica a unos grabados hechos con punzón sobre madera, no con lápiz o bolígrafo sobre papel.

Esta situación es un sinsentido: después de tantos años desde 2009, el plazo de la instrucción finalizó el 15-12-2016 y a pesar de todo el tema continuó parado hasta el 03-05-2017, como se verá en el cuadro 9. Eliseo Gil lleva ya más de diez años criminalizado públicamente y lógicamente en paro.

Además de la lentitud extrema de los ocho años que le ha llevado a la juez la instrucción y de más de año y medio fuera de plazo, hay dos asuntos que constituyen otro sinsentido contrario a toda lógica jurídica:

1.- El Juzgado no se ha hecho nunca cargo de custodiar las pruebas (las piezas arqueológicas halladas), sino que las ha dejado siempre desde el principio en poder de la Diputación. Eso quiere decir que las pruebas han estado siempre a merced de una de las partes en litigio, de la parte querellante, que tiene interés en que las inscripciones sean falsas y las tiene desde siempre en sus manos…

2.- El Juzgado, estando los hallazgos bajo proceso judicial, en vez de custodiar el yacimiento por si hubiese más grafitos aún enterrados, ha permitido que continúe abierto y excavado por un equipo arqueológico dirigido por Julio Núñez, firmante de dos informes falsistas de la llamada Comisión científica, como se ve en el cuadro 5.

 

Cuadro 5

A t a d o   y   b i e n   a t a d o

Por fin la Universidad lo consiguió: tras haber expulsado de Iruña-Veleia al equipo de Eliseo Gil, la Diputación el 05-11-2009 firmó un convenio con la Universidad vasca para darle la gestión del yacimiento en la persona de Julio Núñez, miembro de aquella llamada Comisión científica, firmante de dos informes que acusaban de falsificación, uno de ellos ‘el informe del Rolex’ del cuadro 3.

El día de la inauguración del nuevo equipo, el 20-07-2010, antes de que llegasen al yacimiento las autoridades, el nuevo director Julio Núñez metió una excavadora (la de la imagen) que extrajo 4.000 m³ de tierra de una zona en la que excavó hasta 1’5 m de profundidad, con todo lo que hubiera podido haber dentro. Cualquiera puede visitar el yacimiento y ver a la derecha de la verja de entrada el terreno excavado y su profundidad. La plataforma SOS IRUÑA-VELEIA presentó una denuncia contra ese atentado arqueológico. El Juzgado desestimó la denuncia tras un informe técnico de la Diputación.

Otro sinsentido es que el Juzgado no pidiera el informe a una institución neutral, sino que se basó en el presentado por la parte contraria, es decir, por la querellante, la Diputación. Aquel informe, lógicamente, era favorable al director que había pasado la excavadora.

En diciembre de 2015 Julio Núñez volvió a usar una máquina para remover tierra precisamente en el lugar que en noviembre de 2008 el equipo de Eliseo Gil estaba excavando cuando fue expulsado del yacimiento, con las consecuencias que el peso de la máquina, su movimiento y sus vibraciones pueden tener para la estabilidad de lo que pudiera seguir enterrado debajo. El 13-04-2016 SOS IRUÑA-VELEIA presentó una denuncia contra esa actuación.

También esta vez, el 13-06-2016, el Juzgado desestimó esta nueva denuncia, no porque hubiera pedido un informe a una institución neutral, sino basándose otra vez en un informe de la Diputación alavesa, es decir, de la parte querellante. Este nuevo informe, por supuesto, era también favorable al director que había pasado la máquina sobre la excavación.

SOS IRUÑA-VELEIA pidió a la Diputación alavesa que destituyese a Julio Núñez y el Diputado General Ramiro González lo descartó el 25-05-2016. Eso dijo en El Correo; sin embargo, la Diputación alavesa ha apartado a Julio Núñez y ha adjudicado la dirección de Iruña-Veleia a la empresa privada Qark, fundada en 2007 y dirigida por Agustín Azkarate, miembro de la llamada Comisión científica y firmante junto a Julio Núñezdel ‘informe del Rolex’. Todo queda en casa.

 

Cuadro 6

T r e s   p i e s   a l   g a t o

Ejemplo

En julio de 2012 el Juzgado pidió al Instituto del Patrimonio Cultural de España, del Ministerio de Cultura, que analizara una serie de piezas arqueológicas.

El informe de respuesta no ha obedecido la orden del Juzgado de averiguar, entre otras cosas, la antigüedad de las inscripciones, sino que solamente dice haber encontrado metales modernos en la superficie. En un momento dice que «las anomalías detectadas son las siguientes: las partículas metálicas son detectadas en el fondo de los surcos de los grafitos«. El fondo del surco de un grafito es en ese punto la superficie de la pieza (por ejemplo, en la imagen, el surco Y y el surco donde está el metal 2). Esos metales modernos provienen de la manipulación actual por todos aquellos que han tenido acceso y han trabajado con las piezas, como se ve en el cuadro 7. Sin embargo, se han utilizado para lanzar una intoxicación mediática contra Eliseo Gil, exponiendo a una población lógicamente profana en esos temas arqueológicos una noticia sin explicarla.

El 05-02-2014 El Correo filtró el informe del citado Instituto. En el artículo se decía que «hay rastro de metales, algunos -como el acero inoxidable- que ni siquiera existían en la época romana«. Dirigir la duda hacia la falsedad argumentando que esos metales no son de época romana es ensuciar el debate e intoxicar la realidad, ya que es lo más normal que ahora aparezca metal moderno, o lo que sea, en la superficie de las piezas.

Como se ve en la imagen, que es solo un ejemplo, sobre la pieza de cerámica (P) hay inscripciones limpias (Y), hay costra mineral (C y X) de haber estado enterrada mucho tiempo, y hay rastros de metales modernos (1, 2 y 3).

– El metal 1 está sobre la pieza, o sea que el metal es posterior a la cerámica y la cerámica es anterior al metal; todo normal.
– El metal 2 está sobre una inscripción limpia; por lo tanto, el metal es posterior a la inscripción y la inscripción es anterior al metal; todo normal.
– El metal 3 está sobre una costra mineral, lo que quiere decir que el metal es posterior a la costra mineral y la costra es anterior al metal; todo normal.
– Sin embargo, la costra mineral X está posiblemente sobre una inscripción cubriéndola (la E de URTE; es decir, completo sería VRTII); ésta es la que debería haber analizado el famoso Instituto, porque esa costra sería posterior a la inscripción que hubiera debajo y la inscripción tapada sería anterior a la costra. Si se analiza y se pone fecha a la costra, la inscripción que hubiera debajo sería anterior a la fecha de la costra… Así de fácil se aclararía todo de una vez.

Sin embargo, se ha intoxicado la noticia sesgándola hacia la falsedad al ‘desviar la atención’ susurrando que esos metales que han aparecido en la superficie no existían en la época romana. Además, esos metales han podido ser dejados por todos los que han tenido las piezas, como se ve en el cuadro 7.

 

Cuadro 7

C a l u m n i a ,   q u e   a l g o   q u e d a

El tema de los metales modernos es un ejemplo de tantos años de intoxicación mediática: el 01-12-2015 El Correo filtraba el informe de la Ertzaintza para el Juzgado, donde se recoge el informe del Instituto del Patrimonio Cultural de España. Ya se ha visto en el cuadro 6 que ese informe no hace un análisis que sirva para poner fecha a los grafitos; únicamente dice que hay metales modernos en la superficie. Inmediatamente muchos lectores ya creen saber sin más que el culpable es Eliseo Gil. No solo los lectores, el Diputado General Xabier Agirre promovió la querella, como se ha visto en el cuadro 4. Su sucesor Javier De Andrésse atrevió a exigir, según El Correo, que «Sería bueno que Eliseo Gil también reconociera que las inscripciones son tan falsas«. Y el sucesor Ramiro González dice, según El Correo, que «confió en que este caso, por los falsos hallazgos en el yacimiento romano, «no ponga en tela de juicio el inmenso valor» de este poblado«.

En primer lugar, nadie ha demostrado que los grafitos sean falsos; unos expertos opinan que sí, otros expertos que no. En segundo lugar, hay por lo menos siete instituciones que han tenido en su poder piezas y la ocasión de dejar residuos:
1.- Lurmen S.L., el equipo arqueológico dirigido por Eliseo Gil, que las descubrió, lavó, fotografió y las transportó a un museo de la Diputación.
2.- La Diputación, en cuyos museos fueron depositadas y donde están desde entonces todas las piezas. La propia entonces diputada foral de Cultura Lorena López de Lacalle declaró en el Parlamento Vasco el 16-11-2010 (año y medio después de empezar la «custodia judicial») que las piezas se mostraban a cualquiera que se identificase: «quien vaya a visitarlas, hay que dar el nombre y todo«. Por lo tanto, desde 2008 en que Lurmen S.L. fue expulsada del yacimiento, solo ha podido tocar las piezas la Diputación; Eliseo Gil no.
3.- La Comisión llamada Científica Asesora, algunos de cuyos miembros analizaron piezas. Es decir, algunos de la llamada Comisión científica también tocaron las piezas; Eliseo Gil no.
4.- El Laboratorio Léttera, al que en 2009 la Diputación encargó un segundo análisis grafológico tras el del Gabinete Grafotec visto en el cuadro 4. Este Laboratorio Léttera también tocó las piezas; Eliseo Gil no.
5.- La Guardia Civil, que en 2010 recibió la orden del Juzgado de hacer una analítica a las piezas, y al cabo de una semana respondió que su laboratorio no poseía capacidad para ello. Así que la Guardia Civil tocó también las piezas; Eliseo Gil no.
6.- La Ertzaintza, que en 2011 recibió la misma orden del Juzgado y a los dos meses las devolvió porque su laboratorio no disponía de los medios necesarios. O sea que la Ertzaintza también tocó las piezas; Eliseo Gil no.
7.- Cuando el Instituto del Patrimonio Cultural de España recibió en 2012 la misma orden del Juzgado, las piezas ya habían sido tocadas por seis instituciones. Este instituto no cumplió dicha orden sino que se limitó a informar en 2015 que había metales modernos en la superficie, como se ha visto en el cuadro 6. Pues también este instituto tocó las piezas; Eliseo Gil no.

calumnia

Esta es la calumnia: que, a pesar de que siete instituciones (que se sepa) han tocado las piezas, cuando algún medio airea que había residuos de metales modernos, mucha gente piensa ya automáticamente en Eliseo Gil, a causa del clima mediático difundido durante años en su contra.

 

 

Cuadro 8

P a l o s   d e   c i e g o

Holmes

Como se ve en el cuadro 7, el 01-12-2015 El Correo publicó un artículo en el que daba cuenta de las conclusiones policiales de la investigación. En él cita que la Ertzaintza da por sentado que los hallazgos son falsos: «el caso más grave de falsificación arqueológica de los últimos años a nivel mundial«.

La Ertzaintza no puede saber si son falsos: como figura en el cuadro 7, ellos tuvieron en 2011 unas piezas con la orden del Juzgado de hacerles analíticas para conocer su antigüedad, y las devolvieron porque sus laboratorios no eran competentes para ello. Sin embargo, la Ertzaintza da por sentado de antemano que los grafitos son falsos, y a partir de ahí trata de buscar los argumentos.

Si en lo que la Ertzaintza se basara fuese en el informe del Instituto del Patrimonio Cultural de España, ya se ha visto en el cuadro 6 que cualquier profano puede comprender que el hecho de aparecer metales actuales en la superficie no tiene ningún valor, es lo más normal que queden restos de todas las manipulaciones que se han hecho desde que se descubrieron hasta ahora.

Si en lo que la Ertzaintza se basase fuera en los informes de la llamada Comisión científica de la Diputación, ya se ha visto en el cuadro 3 su calidad científica. Algunos, incluso, nunca habían estado en el yacimiento y los análisis los hicieron por fotografías, por ejemplo, el ‘informe del Rolex’, que dice: «para la realización de este informe, se ha preferido no revisar de primera mano los materiales arqueológicos objeto de estudio«.

La Ertzaintza, según dice El Correo, no identifica al culpable al reconocer ««las grandes dificultades existentes» a la hora de determinar las responsabilidades individuales» y, en vez de mostrar sus pruebas, «muestran su «convicción absoluta» de que la falsificación solo se pudo producir de la mano del ‘núcleo duro’ de Lurmen S.L.«

La Ertzaintza no sabe ni cuándo ni dónde ni cómo se pudo llevar a cabo, solo ofrece especulaciones: «baraja dos posibles escenarios para realizar las inscripciones: el propio yacimiento, en ausencia de testigos, por ejemplo, de noche o en periodos vacacionales, o un lugar externo como un taller o un domicilio particular, sacando a escondidas los fragmentos vírgenes«. Es decir, ni idea.

 

Cuadro 9

L a   h o r a   de   l a   v e r d a d

Por fin, después de ocho años de instrucción judicial, la juez dictó el 03-05-2017 el auto en que se trasladan «las diligencias previas al Ministerio Fiscal y a las partes acusadoras, si las hubiere, para que en el plazo común de DIEZ DÍAS soliciten la apertura de juicio oral«. La Audiencia Provincial de Álava, tras ocho meses de pensárselo, dictó otro auto el 04-01-2018 estimando recursos de Eliseo Gil. Y un año después de haberles dado la juez «DIEZ DÍAS», el 16-04-2018 la Diputación y el 18-04-2018 la Fiscalía presentaron las acusaciones y para empezar la juez instructora les han impuesto una fianza de 372.700 euros, aunque aún nadie sabe si son culpables, ni siquiera si los grafitos son falsos. La Fiscalía pide 5 años y medio y la Diputación 7 años y medio.

Han pasado DIEZ AÑOS (dos años desde el fin de la instrucción) y todo sigue parado, después de tanto papel ni se vislumbra el juicio. Si llegase, sería el principio del fin: ya no valdrían opiniones ni teorías ni conjeturas; la acusación tendría que demostrar con hechos su tan cacareada falsedad de los grafitos.

El tribunal tendría que valorar si es correcto que las piezas arqueológicas halladas hayan permanecido siempre sin la custodia judicial, en un museo de la parte acusadora (cuadro 4), y si es correcto que el yacimiento no fuera cerrado, sino que se ha seguido trabajando por otros equipos arqueológicos, uno de los cuales, el de Julio Núñez, utilizó una excavadora para retirar 4.000 m³ de tierra con todo lo que pudiese haber dentro (cuadro 5) y que, denunciado este hecho, el juzgado pidiera un informe técnico precisamente a la parte acusadora (cuadro 5).

Auzia

Joaquín Gorrochategui y Joseba Lakarra tendrían que explicar al tribunal dónde tienen los escritos en euskera o quizá las grabaciones hechas a los vascos de la época romana que prueben sus afirmaciones de que los grafitos son falsos porque su euskera no es como ellos dicen que debería ser el de entonces (cuadros 1 y 3).

Félix López debería explicar al tribunal por qué firmó como 19-11-2008 su informe de conclusiones que había elaborado cuatro días antes de la pamema de reunión de la llamada Comisión científica, en el Plan de Actuación del 15-11-2008 (cuadro 2).

Lorena López de Lacalle, la entonces diputada de Cultura, tendría que explicar al tribunal por qué autorizó esa irregularidad de Félix López y se basó literalmente en ella para dictar su orden foral que expulsaba a Lurmen S.L. del yacimiento de Iruña-Veleia (cuadro 2), y por qué en el museo se enseñaban las piezas a cualquiera, estando «bajo custodia judicial» (cuadro 7).

José Vicente Navarro, del Instituto del Patrimonio Cultural de España, tendría que explicar al tribunal por qué no cumplió la orden del juzgado y no analizó la antigüedad de las inscripciones, sino que se limitó a identificar los metales dejados en la superficie por las diferentes manipulaciones de tantos años (cuadro 7).

 

Cuadro 10

R e c t i f i c a r   e s   d e   s a b i o s

scientia

LA CIENCIA
VENCERÁ
A LAS TINIEBLAS
 que siempre han intentado ocultar el progreso:

1.- Cuando los grandes expertos acusaban a Galileo Galilei que era falso que la tierra girase alrededor del sol.

2.- Cuando los grandes expertos acusaban a Marcelino Sanz de Sautuola que eran falsas las pinturas de Altamira.

3.- Cuando los grandes expertos acusan a Eliseo Gil que son falsos los grafitos de Iruña-Veleia. Menos mal que ahora existen medios científicos para conocer la antigüedad de los grafitos, aunque los grandes expertos se nieguen a los análisis.

Una acusación que no se ha resuelto en DIEZ AÑOS -de momento- no es acusación, es calumnia.

Toda persona que quiera colaborar con la justa reclamación de que se analicen los grafitos está invitada a firmar el Manifiesto en favor del esclarecimiento del caso de Iruña-Veleia.

Y para que sea la ciencia quien haga justicia,
queda invitada además con el mismo fin
a las concentraciones convocadas en Vitoria-Gasteiz
todos los jueves a las 8 de la tarde delante del palacio de la Diputación.

 

 

https://www.veleia.fontaneda.net

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